
Quizás, algún día te des cuenta, que la vida es demasiado corta como para perder el tiempo en discusiones tontas. Quizás, algún día, eches la vista atrás y pienses por qué no fuiste capaz de aclarar las cosas cuando aún podías. Quizás, sólo quizás, algún día entiendas que lo único que no puedes recuperar es el tiempo que has perdido. Que los amigos, los verdaderos amigos, no hacen ni dicen las cosas para hacerte daño, y si aún así, cometen ese error, deben aprender a enmendarlo y pedir perdón. Que los amigos, te apoyan en tu lucha, porque también será su lucha. Que los amigos, están contigo siempre, en los buenos y en los malos momentos. Que la amistad se basa en la confianza mutua, porque si no, no se llama amistad. Que la “verdad” no existe, porque ninguno de nosotros somos totalmente poseedores de la verdad absoluta. Que ser “empático” no significa estar de acuerdo con lo que la otra persona hace y piensa y, que por supuesto, cada uno tiene el derecho a defender sus opiniones. Que cuando una persona te abre su corazón, debes aprender a valorarlo, porque con toda probabilidad, tú seas una de las pocas personas con quien lo comparte. Que el orgullo no debe estar presente cuando estás con un amigo. Que cuando uno pide respeto, debe aprender primero a respetar las ideas, las metas y las opiniones de los que tiene delante. Que en ocasiones, el silencio es la peor ofensa. Que el dicho “No hay mejor defensa que un buen ataque” no debería formar parte del vocabulario entre dos amigos. Que si no eres capaz de decir “te quiero” con todo el sentimiento y la verdad que implica, es mejor no decirlo. Que cuando una persona te pide que expreses tus sentimientos hacia ella, y desvías la conversación hacia otro lado, es porque, a lo mejor, no tienes la valentía de decir lo que verdaderamente sientes. Y sobre todo, que cuando uno se siente juzgado, es porque seguramente juzga primero.
2 comentarios:
La experiencia me demuestra día a día la grandiosidad de la amistad,y la enorme suerte de tenerte como amiga.Con nuestras risas, llantos, lamentos, silencios.....todo equilibrado y maravilloso. Te quiero mi niña
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