sábado, 27 de diciembre de 2008

CUANDO EL PRINCIPE AZUL ... EMPIEZA A DESTEÑIR

Y un día te das cuenta que el príncipe azul destiñe, que su azul ya no es tan azul y que su sombrerito con pluma dejó de ser hermoso para convertirse en vulgar ... y un poco sospechoso. Que le diste un beso con la certeza de que se convertiría en príncipe y en realidad sigue siendo una rana... porque aunque la mona se vista de seda ... mona se queda. Y dejamos de comer perdices porque el colesterol nos subió a 300. Montar en carroza se nos hizo incómodo e irresponsable y no nos daba el sueldo para cambiar ruedas de madera. Y los corceles blancos los vendimos porque la hipoteca del castillo nos ahogaba. Dejé de vestir con zapatitos de cristal porque me dañaban los pies y a ti te molestaba el ruido que hacían al caminar.


Y colorín colorado ... este cuento se ha acabado