Voy conduciendo camino de casa. Hoy las cosas se han complicado en el trabajo... asi que es de noche, estoy cansada y lo único que quiero es llegar a casa, darme una ducha y tomar algo caliente. Para colmo ha empezado a "llover" de nuevo. Los cristales se me empañan y cada vez veo menos. Llego a mi pueblo, y ahora comienza la aventura... buscar sitio para aparcar. Esto es la jungla, todas las noches la misma historia. Comienzo a dar vueltas a la manzana, con la esperanza de que alguien haya cogido el coche para... no sé... marcharse a dar una vuelta?.. a estas horas y con este tiempo ¿a quién no le apetece darse una vueltecita en coche? vamos, vamos... me animo incesantemente... seguro que aparco a la primera.
Una, dos, tres... ocho vueltas llevo ya a la manzana y nada, mis vecinas desde sus ventanas empiezan a mirarme con sospecha... creo que van a salir al balcón de sus casas, pañuelo blanco en alto para agitarlo y a gritar eso de "que la den la oreja, que la den la oreja". Tendré que ampliar mi espectro de acción, asi que aleeeeee!!!! vamos a intertarlo cada vez más lejos de casa.
A mi entretenida tarea, se apuntan dos coches más, uno azul como el mio y otro negro. Uffff... esto se pone complicado, ahora hay competencia. Esto ya no es un juego, mis musculos se tensan, agarro fuertemente el volante a la vez que le susurro a mi coche "preparte querido, esto es la guerra". Los conductores hacemos sonar nuestros motores.. como si esto fuera una carrera ilegal de coches... la tensión se palpa en el ambiente. ¡Comienza el juego!. Por mi mente pasa el "calvo de tele5", micro en mano, retrasmitiendo la carrera. ¡Que bien! he pasado de ser "Er niño de Ubrique" a ser "Alonso en Montmelo". Delante de mi se situa el coche azul, coge velocidad, frena, frena, frena... parece que ha encontrado sitio, pero no... falsa alarma, hace un quiebro a la derecha y decide probar suerte por una de las calles paralelas. Sólo quedamos el coche negro y yo... acelero, voy delante, miro, busco, rebusco, me dejo los ojos observando alguna señal que me indique un hueco, un coche que se mueva, algún tio que lleve las llaves del coche en la mano... nada, el tipo del coche negro se me pega a mi culo... pero!!!!! que ven mis ojos? si si... delante a unos 8 metros hay un hueco... por fin!!!!! pero en un alarde de chuleria incontrolada, el tipo del coche negro me adelanta, se pone delante del morro de mi coche, o lo que es lo mismo, de mis narices y con un gesto de triunfador aparca en ... MI SITIO. Hijo de ... me cago en tus....
Cuando paso por su lado me mira, y me saluda como si fuese coronel de infanteria, a la vez que me regala una sonrisa de oreja a oreja y leo en sus labios un "jodete rubita".
Bien... respiro hondo, vuelvo a respirar... no pasa nada.. tranquilidad... ya encontraremos otro hueco ... seguro, joderrrrr!!!!!!!!!! y con esta lluvia!!!!!!!!!!!. Intento llevar denuevo mis pulsaciones a la normalidad... si fuese tio ... te partia la cara cabronazo!!!!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario