sábado, 27 de diciembre de 2008

CUANDO EL PRINCIPE AZUL ... EMPIEZA A DESTEÑIR

Y un día te das cuenta que el príncipe azul destiñe, que su azul ya no es tan azul y que su sombrerito con pluma dejó de ser hermoso para convertirse en vulgar ... y un poco sospechoso. Que le diste un beso con la certeza de que se convertiría en príncipe y en realidad sigue siendo una rana... porque aunque la mona se vista de seda ... mona se queda. Y dejamos de comer perdices porque el colesterol nos subió a 300. Montar en carroza se nos hizo incómodo e irresponsable y no nos daba el sueldo para cambiar ruedas de madera. Y los corceles blancos los vendimos porque la hipoteca del castillo nos ahogaba. Dejé de vestir con zapatitos de cristal porque me dañaban los pies y a ti te molestaba el ruido que hacían al caminar.


Y colorín colorado ... este cuento se ha acabado


lunes, 3 de noviembre de 2008

LA FUERZA DE LA COSTUMBRE


La fuerza de la costumbre es lo que me hace levantarme cada mañana y buscarte en tu lado de la cama esperando encontrar tu cuerpo a mi lado.

La fuerza de la costumbre es lo que me impulsa a encontrarte en cada rincón de la casa, desayunando en la cocina tomando un "cola-cao" o quizás tumbado en el sofá ... en tu rinconcito del salón.

La fuerza de la costumbre es lo que me hace susurrar cada noche, antes de dejarme llevar por el sueño un "te quiero amor mio", con la simple esperanza de que dónde quiera que te encuentres sepas que pienso en ti cada día y que mi amor no se ha marchado con el viento.

La fuerza de la costumbre es lo que me hace reivindicar nuestro amor y nuestro compromiso en cada gesto del día, en la oscuridad de cada noche y en el frío invierno en el que vivo inmersa desde el día en que te marchaste.

La fuerza de la costumbre es lo que me hace seguir haciendo las mismas cosas, tal vez con el ansiado deseo de que todo vuelva a su punto de partida.

La fuerza de la costumbre es lo que tira de mi cuerpo y de mi alma, para seguir respirando aún cuando mi cabeza me dice "deja de hacerlo, no insistas más".

La fuerza de la costumbre es lo que me invita a reír de nuevo, pensando que cuanto más alto sonría tu me escucharás desde tu descanso eterno.

La fuerza de la costumbre es lo que hace que gire mi cara cuando camino por la playa, mirando a cada poco las huellas que aparecen en la arena, con la creencia de que esta vez también las tuyas aparecerán junto a las mías.

Y sabes? aún cuando me muevo y vivo y respiro por la fuerza de la costumbre... no me acostumbro a vivir sin ti.

domingo, 2 de noviembre de 2008

EL VUELO DE LOS CISNES

Paseo de madrugada por los caminos que un día mi espíritu recorrió casi a ciegas. Segura de haber visto este paisaje hace tiempo, quizás en otra vida, descalzo mis pies y camino despacio, sintiendo la almohada de musgo que alfombra todo a mi paso. Respiro el aire cargado de perfumes de eucalipto mientras el viento mece mi pelo a su antojo.

Te busco en la espesura del bosque, porque sé que no te has ido. La última vez que te vi, fue en aquel sitio. Vuelvo a tu encuentro, sabiendo que estarás esperándome. No te irías sin mi, es un pacto no escrito que los dos hemos firmado. Aparto de mi las ramas que encuentro en el camino, me rozan la cara. Siento la humedad entre mis dedos y mi piel se eriza a cada paso.

Estás cerca... te siento. Oigo tu respiración en la inmensidad de aquel sitio. Siento tu fuerza que me llama, y yo acelero mis pasos. Por fin te veo, sentado entre dos árboles centenarios, me recibes con una sonrisa en los labios y una palabra muda que no llego a entender. Bailo contigo, moviendo mis brazos, siguiendo tu ritmo y mis manos se convierten en caracolas. Ascendemos a las copas de los árboles y observamos el vuelo de los cisnes blancos.

Me hablas de la vida, del amor y de la muerte con tanta naturalidad... porque así de natural es todo en el universo. Me hablas de la ley de la simplicidad, como la ley más arraigada en los diferentes mundos. Todo es inmensamente simple, pero nosotros nos empeñamos en complicarlo todo. Me hablas del amor, como la máxima expresión de la vida... la fuerza que nos mueve y que mueve el mundo. De dar y recibir, de la irracionalidad del hombre y de que todo en esta vida termina pasando factura.

Y me hablas de aprender y de evolucionar, del instinto del hombre y de que su fortaleza está en el poder de la expresión y sus actitudes ante la vida. Y me hablas de la muerte, como el último paso hacia el otro lado de la vida, donde nos esperan aquellas almas con las que estamos unidas para la eternidad. Yo me apoyo en tu brazo mientras miro al cielo. Te escucho durante horas y para mi apenas han pasado unos minutos. Quisiera quedarme contigo más tiempo ... pero tienes que marcharte de nuevo para enseñar a volar a los cisnes. Te despides de mi, sólo con un gesto y me dejas la promesa de un nuevo encuentro. "Búscame entre los árboles del camino... ya sabes donde encontrarme"... regreso sobre mis pasos, el alba ha tocado a mi puerta y yo desciendo despacio sobre mi cama, aún con tu voz resonando en el silencio.

lunes, 20 de octubre de 2008

EL EXPRESO DE MEDIANOCHE




Llego a casa después de estar dos días fuera de ella. Tiro las bolsas en mitad del pasillo y me voy desprendiendo de la ropa que me oprime. Me doy una ducha de agua caliente mientras la cena termina de calentarse en el microondas. Vestida con el albornoz, enciendo una vela blanca en el rincón donde se iluminan mis recuerdos. Apago las luces de casa y me reclino en el sofá del salón. De fondo las notas de "Café Tacuba". Mi respiración se va relajando... cierro los ojos lentamente... una imagen me golpea incesante...



Unos ojos, unos hermosos ojos azules, de un azul tan perfecto que sólo con mirarlos duele. Vivos, enigmáticos, adivino a ver en ellos una realidad sensible y delicada, inmersos en la profundidad del vacío que les ahoga el alma. Nuestros caminos se han cruzado por un instante y ya no sé si volveré a verlos... quizás queden sumergidos en la distancia y su color se diluya para siempre en mi memoria. Pero por un breve instante, hicieron que mi pequeño y ajado corazón volviera a latir sutilmente. Sólo fue un instante, pero para mí, que la costumbre fue dejando paso a la apatía, significa mucho. Me arrebataron por un momento el caparazón de la rutina y me hicieron creer que todo era posible. Sólo por eso, quisiera que no se marchitaran de mi memoria...



No sé si los ojos azules se sumergieron en los míos y llegaron a vislumbrar todo lo que ellos custodian o quizás, estos pequeños detalles sólo puedan ser vistos por aquellos que no teman mirar más allá del muro. Probablemente han pasado por tu vida como pasa el expreso de medianoche... como cuando uno pierde el último tren hacia alguna parte. Un enigma más sin resolver...


« On ne voit bien qu'avec le cœur ; l'essentiel est invisible pour les yeux. »... El principito

jueves, 9 de octubre de 2008

DESATAME LA BOCA


Desde hace un tiempo, llevo madurando la idea de escribir en el blog algo relacionado con los últimos sentimientos encontrados en los que me encuentro sumergida. La necesidad de escribir se está haciendo palpable. La verdad es que tengo varios post´s en "borrador" y eso tiene dos lecturas claras:


  1. Si no están editados será porque creo que no reflejan fielmente lo que quiero expresar (frustrante por otro lado).

  2. Tengo ganas de empezar a "escupir" sin parar toda la mierda que llevo dentro... y creedme ... es mucha, pero hasta ahora me ha frenado un mal entendido sentimiento de "vergüenza".

He pasado del más absoluto desconsuelo, al que llevo como fiel compañero de viaje, a empezar a sentir la indignación, in crecendo, en sus más diversas facetas.


Y ya no puedo más, se terminó mi bendita paciencia, porque hasta aqui hemos llegado.


Y por favor, si alguien siente el deseo irrefrenable de psicoanalizar mis palabras, ruego se abstenga de tan entretenida hazaña, porque para empezar, estoy agotada precisamente de eso... del psicoanalisis barato y ponzoñoso al que una gran parte de la gente se dedica en su tiempo libre... y laboral. Gracias, pero no. A no ser que sepan mejor que yo como me siento, en cuyo caso yo guardo silencio y dejo que las lenguas pérfidas e hirientes tomen la palabra, previo "pago de su importe", o lo que viene siendo, "... yo también se jugar a eso del psicoanálisis, y me vas a escuchar, porque aqui cada uno tiene su propia tara y yo también puedo encontrartela". Me sigue sorprendiendo cuanta gente dice que "tenia que haber estudiado psicología... todo el mundo me lo dice porque se me da de miedo". Sí claro, lo que a mi me da miedo, y miedito de ese "que te cagas" es el hecho de que la gente confunda el ayudar a los demás a encontrar el camino de vuelta a la "normalidad" con el hecho de sacar los defectos y hundirte en la desdicha, que eso lo sabemos hacer todos... e incluso hay gente "profesional" del medio.


Y antes de comenzar con esta terapia individual, quisiera aclarar que mis palabras van dirigidas a todos aquellos/as miembros/as (que si lo dice la "señá" ministra será porque se "pué" decir) que estan fuera de mi anillo familiar (entiéndase por fam¡lia, a mi gente, con la que comparto consanguineidad y por supuesto, a mis amigos/as, que son tambien parte de mi familia... de la familia que se elige y no se impone).


Para empezar ¿cómo quieren que me sienta? si aún se nota que he pasado una mala noche o vengo con los ojos rojos de llorar... me piden que deje ya de sufrir. HOSTIA!!! es cierto, como no se me había ocurrido a mi solita, desde hoy me lo pido!!! que no se me olvide dejar de sufrir a partir de este momento... total!!! ya esa agua pasada no?. Sobre todo cuando todo esto lo sufro en el más absoluto de los silencios, porque es algo intimo y personal, intransferible, simplemente mio.


Si comienzo a sentir ilusión por hacer cosas nuevas, por comenzar nuevos proyectos, por conocer a gente nueva... no falta quien te apunta que "aún es demasiado pronto" ¿Perdón? ¿demasiado pronto para qué? por un lado se me está exigiendo que siga adelante, que no decaiga, que tengo que seguir viviendo. Pero cuando precisamente eso es lo que intentas hacer, es cuando por obra y gracia de no se que espiritu santo tengo que volver a mi luto espiritual y reflexionar sobre todo lo que me está pasando, pero eso sí, sentadita en el sofá rodeada de la insufrible miseria humana. Llevo casi dos años reflexionando en buena compañia de mi maravillosa familia, de mis amigos y, por supuesto, en la compañia de mi misma, que quieras que no... me soy de gran ayuda, más que nada porque soy la que mejor se conoce... doy fé (como el notario).


Asi que pongánse de acuerdo o mejor, dejénme a mi que sea yo la que decida... porque a diario tomo multitud de decisiones y lo hago yo solita... a veces me equivoco y a veces acierto, pero lástima!! sea cual sea el resultado sólo me afecta a mi y no a sus vidas.


Pónganse a la cola de la "repartición de madurez" y "la aceptación de uno mismo" a ver si les "cae" algo con suerte. Mientras tanto... olvidense de mi, que seguro hay gente dispuesta a dejarse psicoanalizar... y ¡¡gratis!!.


Besitos sonoros... ah!! por cierto, para aquellos que sean mas lentos, a esta última frase la podemos encuadrar dentro del género de la HIPOCRESIA.


miércoles, 8 de octubre de 2008

ARGENTINA


Confirmado, me marcho a Argentina. Después de muchos dimes y diretes, finalmente tengo la oportunidad de cumplir uno de mis grandes sueño... visitar el país del sensual tango, del mate compartido, del constante golpe de estado y del inolvidable y puñetero corralito. Por fin se cumple mi sueño y aún no puedo creer que sea cierto.

Cómo? pues avatares de la vida ... por circunstancias que algún día os contaré ( o no...que de todo quereis enteraros) he llegado a tener en mis manos los billetes de avión para mi viaje. Me marcho en diciembre, mes horribilis por escelencia, por sus divertidas fiestas navideñas que hacen recordar a todo ser viviente que siempre alguien falta en la mesa. Me piro, a reconquistar tierras argentinas y a disfrutar por primera vez de una navidad metida en la pileta (=piscina) y dando paseos por la playa. Que os puedo decir? que me parece que este año voy a ver a papá noel vestido en bermudas y sustituyendo su habitual gorrito rojo por una visera más apropiada para las temperaturas estivales. Me marcho para vivir un mes en tierras extranjeras y con la ilusión de no sentirme extraña.

Seguiremos informando...

martes, 7 de octubre de 2008

POLVO DE HADAS


Estoy hecha de azúcar, de esencia de vainilla, de rocio blanco y de unas gotas de limón. Mi nombre es una nota en "Si mayor", un replique de campanas y un soneto de mujer enamorada.

Un corazón inquieto, quebrado por la ausencia obligada, por el llanto presionado y la cara mojada.

En mis bolsillos, solo llevo polvo de hadas, para que cada vez que me pidas una pizca de mi alma, pueda rociarte de ella.