Pase
o de madrugada por los caminos que un día mi espíritu recorrió casi a ciegas. Segura de haber visto este paisaje hace tiempo, quizás en otra vida, descalzo mis pies y camino despacio, sintiendo la almohada de musgo que alfombra todo a mi paso. Respiro el aire cargado de perfumes de eucalipto mientras el viento mece mi pelo a su antojo.
o de madrugada por los caminos que un día mi espíritu recorrió casi a ciegas. Segura de haber visto este paisaje hace tiempo, quizás en otra vida, descalzo mis pies y camino despacio, sintiendo la almohada de musgo que alfombra todo a mi paso. Respiro el aire cargado de perfumes de eucalipto mientras el viento mece mi pelo a su antojo.Te busco en la espesura del bosque, porque sé que no te has ido. La última vez que te vi, fue en aquel sitio. Vuelvo a tu encuentro, sabiendo que estarás esperándome. No te irías sin mi, es un pacto no escrito que los dos hemos firmado. Aparto de mi las ramas que encuentro en el camino, me rozan la cara. Siento la humedad entre mis dedos y mi piel se eriza a cada paso.
Est
ás cerca... te siento. Oigo tu respiración en la inmensidad de aquel sitio. Siento tu fuerza que me llama, y yo acelero mis pasos. Por fin te veo, sentado entre dos árboles centenarios, me recibes con una sonrisa en los labios y una palabra muda que no llego a entender. Bailo contigo, moviendo mis brazos, siguiendo tu ritmo y mis manos se convierten en caracolas. Ascendemos a las copas de los árboles y observamos el vuelo de los cisnes blancos. Y me hablas de aprender y de evolucionar, del instinto del hombre y de que su fortaleza está en el poder de la expresión y sus actitudes ante la vida. Y me hablas de la muerte, como el último paso hacia el otro lado de la vida, donde nos esperan aquellas almas con las que estamos unidas para la eternidad. Yo me apoyo en tu brazo mientras miro al cielo. Te escucho durante horas y para mi apenas han pasado unos minutos. Quisiera quedarme contigo más tiempo ... pero tienes que marcharte de nuevo para enseñar a volar a los cisnes. Te despides de mi, sólo con un gesto y me dejas la promesa de un nuevo encuentro. "Búscame entre los árboles del camino... ya sabes donde encontrarme"... regreso sobre mis pasos, el alba ha tocado a mi puerta y yo desciendo despacio sobre mi cama, aún con tu voz resonando en el silencio.
3 comentarios:
jo, lo tuyo es tan profundo que no sé ni que poner :( pero aunque no sepa que escribirte, siempre te leo.
Me has emocionado,mi niña,que suerte tienes de vivir esas sensaciones
Me gusta mucho leerte, y siempre consigues emocionarme,me dejas sin palabras cuando leo lo que escribes
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