Y un día te das cuenta que el príncipe azul destiñe, que su azul ya no es tan azul y que su sombrerito con pluma dejó de ser hermoso para convertirse en vulgar ... y un poco sospechoso. Que le diste un beso con la certeza de que se convertiría en príncipe y en realidad sigue siendo una rana... porque aunque la mona se vista de seda ... mona se queda. Y dejamos de comer perdices porque el colesterol nos subió a 300. Montar en carroza se nos hizo incómodo e irresponsable y no nos daba el sueldo para cambiar ruedas de madera. Y los corceles blancos los vendimos porque la hipoteca del castillo nos ahogaba. Dejé de vestir con zapatitos de cristal porque me dañaban los pies y a ti te molestaba el ruido que hacían al caminar. Y colorín colorado ... este cuento se ha acabado
3 comentarios:
Y te das cuenta que todos tus esfuerzos por ocultar las señales que veias no eran cosa tuya! que no te volveras a poner la cinta esa que dicen que el amor es ciego!
Y que si le molestan el ruido que hacen tus zapatos de cristal al caminar es que no os gusta la misma música! Porque para eso llevas tiritas en el bolso, para cuando los zapatos te rozan! Te la pones y sigues caminando!
p.d. ellos se lo pierden.
Soy una princesita he besado muchas ranas!!
Mi querida "prima"... si, en verdad eres una princesa de cuento, pero porque tienes esa belleza que a todos nos envuelve, porque tienes el don de la palabra... bienvenida "prima" y sientete como en casa.
Hola!!
He escrito varias veces y al final siempre me encontraba con el mismo problema... !! No me dejaba enviarlo !!
Quiero darte las gracias por tener en la portada un pedacito de aquello que te escribí.
No me he olvidado de ti nunca, al igual que la "prima".
Tengo ganas de verte y decirte quien soy.
Ahora me tengo que ir, pero volveré pronto.
Un beso enorme...
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